El yoga y los adolescentes

El paso de la infancia a la edad adulta, es sin duda uno de los periodos más importantes de la vida, un tiempo en el que el adolescente se enfrenta a la vez a sí mismo y al mundo; un momento en el que debe descubrir, decidir y gestionar emociones, a la vez que  cambios físicos  y mentales que se producen a gran velocidad; estudios, amigos, roles sociales, necesidad de independencia  pertenencia a un grupo, etc.

Como se desarrolle integre y gestione esa etapa definirá en gran manera el adulto en el que el adolescente se convertirá. Entender, acompañar y proporcionar herramientas a los adolescentes es  importante y necesario y en este sentido el yoga  en la adolescencia puede constituir una  herramienta  de gran ayuda.

En el camino de ayudar y apoyar a nuestros hijos, la práctica del yoga terapéutico constituye una herramienta de gran valor.

La práctica de yoga terapéutico a través de sesiones individualizadas y adaptadas a las necesidades específicas de cada individuo proporcionará un gran apoyo para esta etapa de desarrollo, puesto que permite al joven acceder a estrategias y técnicas que le orientan para vivir de una forma más plena  física, mental, emocionalmente y también a nivel espiritual, pudiendo gestionar con más facilidad los desafíos que sin duda les presentará  la vida.

El yoga terapéutico, permite al adolescente tomar un papel activo física y mentalmente en su proceso de evolución, búsqueda y cambios; facilita  adquirir  un mayor conocimiento de su cuerpo y de los recursos del mismo  y ayuda a crear un sentimiento de aceptación que favorece la confianza y la  autoestima.

Además, a través de la meditación y la relajación y el mindfulness se adquieren herramientas que facilitan bienestar a nivel mental y emocional y favorecen el conocerse y comprenderse a sí mismos y a su entorno ayudando a adquirir  calma, fuerza interior, control sobre sus emociones y autoestima y favoreciendo el desarrollo de la inteligencia emocional, que permite  establecer una buena relación consigo mismo y con los demás.

La práctica de ejercicios de gimnasia mental y técnicas de autocontrol ayudan enormemente a desarrollar la concentración, agilidad mental y atención necesarias para resolver con eficacia los grandes retos mentales y académicos  que esta etapa  supone.

Durante las sesiones se facilitan también ejercicios, acompañamientos y estrategias que ayudan a conseguir un buen desarrollo personal y empoderamiento de gran eficacia para conseguir una buena autoestima.

Para favorecer aún más las ventajas que ya de por sí conlleva el  yoga, se trabaja además con el empleo de aceites terapéuticos y la práctica de arte con mándalas.