Los niños con síndrome de Down presentan en general características corporales especificas como una menor talla de cuerpo y extremidades, hipotonía muscular, estrabismo y un pliegue característico alrededor de los ojos. Presentan también otras alteraciones a nivel orgánico. Su desarrollo motor acostumbra a ser más lento, también su desarrollo cognitivo, presentando en muchos casos diferentes niveles de discapacidad intelectual.

 

El yoga, para estos niños puede representar una herramienta de gran ayuda  a la hora de fortalecer y estirar el tronco y las extremidades, favorece la conciencia corporal, ayuda a controlar el peso. Tiene  efectos beneficiosos sobre el organismo en general especialmente a nivel del sistema nervioso y endocrino. La práctica del yoga es beneficiosa además para ayudar a desarrollar la concentración y la memoria. Se convierte a la vez en un espacio de interacción e interrelación social importante para estos niños.