Muchas son las situaciones que pueden causar daño psicológico en los niños: violencia intra familiar, bulling, abuso sexual y de otros tipos…  Sea cual sea la causa todos los niños que viven bajo situaciones de tensión, miedo y angustia desarrollan estrés post traumático que manifestado de múltiples formas dificulta su desarrollo emocional.

 

La práctica del yoga puede convertirse en una herramienta muy útil que asociada a otras terapias de acompañamiento psicológico, ayuda a  centrarse en el momento, reconocer tensiones y reacciones que se manifiestan en el cuerpo, como el miedo, la ira o la ansiedad. A través de la respiración se aprende a reconectar con uno mismo manteniendo su espacio de seguridad y tranquilidad interior lo que le permite al niño actuar no desde el impulso sino desde una zona de reconocimiento interno. 

Las diferentes asanas les proporcionan seguridad y empoderamiento personal.